Mineral de Pozos: El pueblo fantasma

Mineral de Pozos: El pueblo fantasma de esplendorosas ruinas

Güeritos, ¿se acuerdan de esas películas en las que el grupo de amigos van por la carretera y de repente llegan a un pueblo fantasma y cosas raras comenzaron a pasar?

Bueno pues déjenme decirles que aquí en México hay pueblos fantasmas más cerca de lo que crees.

Mineral de Pozos es uno de los cinco Pueblos Mágicos de Guanajuato, su nombre oficial es San Pedro de los Pozos y ofrece a los visitantes una experiencia única, gracias a las fachadas de las antiguas haciendas que aún permanecen en él, también hay restos de minas de oro, plata y mercurio, hoy en día Mineral de Pozos es un pueblo fantasma.

Un poco de historia.

En él habitaban los chichimecas, quienes defendieron fervientemente su territorio de los conquistadores españoles. Tras años de guerra, en 1590 se firmó un tratado de paz que dio paso al nombre actual de la demarcación: San Luis de la Paz.

En 1700, este sitio se hacía notar por su gran riqueza; aunque para 1767, por decreto real, los jesuitas fueron expulsados de la Nueva España.

El siglo XIX fue el más importante para la región de Mineral de Pozos, ya que se asentaron más de 30 compañías mineras que extraían, molían y fundían mercurio, plata y oro, mismas que construyeron haciendas. Hoy, las ruinas de estas construcciones dan cuenta de la importancia que alcanzó el poblado.

En  1917 la región enfrentó un año de hambruna, lo cual provocó la migración de alrededor de 60,000 personas a otras partes, y en 1926, la decadencia se apoderó del poblado con la inundación de minas activas como la Cinco Señores y Angustias, cobrando la vida de cientos de mineros que aún siguen bajo el suelo.

Después la  Guerra Cristera también desencadenó la migración masiva de los pocos habitantes que quedaban.

Así fue como Mineral de Pozos perdió la denominación de “ciudad” y fue catalogado como “pueblo fantasma” debido a que tenía menos de 200 pobladores.

En 1940 se instaló la empresa El Carmen S.A., la cual trató de explotar nuevamente las minas sin conseguirlo.

En la actualidad, Pozos, como lo llaman los lugareños, se ha vuelto a poblar gracias a los desarrollos ecoturísticos que se han creado a partir de sus vestigios arquitectónicos, bellezas naturales e incluso leyendas que han persistido de generación en generación.

 

Los lugares que tienes que visitar

Plaza Zaragoza y Jardín Juárez

Plaza Zaragoza llegó a ser la plaza comercial más importante. En la actualidad, es posible encontrar artesanos y vendedores de instrumentos prehispánicos a sus alrededores. Ha sido remodelada y cuenta con diversos elementos como andadores, un quiosco y una galería de arte.

El Jardín Juárez se localiza donde se abrió la primera tienda Fábricas de Francia en México.

 

Mina Santa Brígida

Es la mina más antigua de Guanajuato; está rodeada por un paisaje desértico y deshabitado, cactáceas típicas de la Sierra Gorda y las ruinas de los hornos de una de las haciendas más bellas de Mineral de Pozos. En el complejo se encuentra una mezcalería que además de la degustación de la bebida, ofrece una decoración y ambiente fuera de lo común.

 

Parroquia de San Pedro Apóstol

Es el templo más importante; su estilo es neoclásico y cuenta con una cúpula blanca, con pequeñas columnas rosadas. Su celebración principal se efectúa durante el Jueves de la Ascensión, cuando se congregan hasta 100,000 peregrinos de comunidades vecinas.

 

Capilla del Señor de los Trabajos

Se ubica en la Plaza del Minero. La capilla no fue concluida para el Patrono de Mineral de Pozos. Se dice que en el siglo XIX llegó al pueblo la figura del Cristo de los Trabajos, pero como no se pudo completar la edificación de su templo, fue llevada a la Parroquia de San Pedro.

Se cree que la razón por la cual existían tantas capillas en la zona, era por los accidentes que comúnmente ocurrían dentro de las minas.

 

Antigua Escuela Modelo

Fue fundada cuando Porfirio Díaz trajo las corrientes educativas europeas a México, las cuales fueron impulsadas por el catalán Francisco Ferrer Guardia, quien seguía la visión progresista de Rousseau. La institución llegó a contar con 180 alumnos, pero con la Guerra Cristera, sumada a las crisis económicas, los cambios políticos y sociales en el país, se fue deteriorando y quedando en el abandono.

Fue restaurada y se abrió en ella un museo de sitio, en el cual se puede conocer su historia e instalaciones. También cuenta con una sala de exposiciones temporales enfocada a la difusión de la cultura y arte. Hoy, opera como Escuela Modelo Centro de Artes y Prácticas Artísticas; se pueden tomar cursos de grabado, dibujo, joyería, ebanistería, cerámica y video.

En territorio mexicano se construyeron siete escuelas modelo a principios del siglo XX y sólo queda en pie la que se encuentra en este pueblo mágico.

Museo de Historia Mineral de Pozos

En este lugar, los visitantes pueden conocer más sobre la cultura chichimeca, primeros pobladores de la zona, así como de los franciscanos, jesuitas, la Independencia de México, el Porfiriato y la Revolución. Cuenta con piezas que se han encontrado en las distintas ruinas como herramientas, cascos, huesos humanos, entre otras.

 

Campos de lavanda

A cinco minutos del Parador Turístico de Mineral de Pozos, puedes encontrar los campos de lavanda, cuya característica distintiva es el color de estas plantas, mismas que adornan la entrada hacia el Rancho Las Barrancas.

 

 

Spa de cerveza artesanal

La tranquilidad que se respira en este pueblo mágico es ideal para descansar en uno de sus hoteles boutique. Casa Diamante ofrece una opción única para relajarse: un masaje especial para combatir el estrés a base de un baño de cerveza.

 

La Fama

Uno de los sitios emblemáticos es La Fama. Esta cafetería, que antes era una tienda de raya, ofrece una vista inigualable desde su terraza. Los dueños conservan la estructura y diseño de la época; la decoración es de estilo porfiriano.

 

Festividades, artesanías y gastronomía

Las festividades más importantes son el Festival Internacional del Mariachi, que se realiza en abril, y el Festival Pozos Blues, que se efectúa en el mes de junio.

Se puede practicar el descenso a ruinas mineras, disfrutar baños prehispánicos en temazcal y recorrer la pista de habilidades, una ciclopista de 23.5 kilómetros con obstáculos.

En el pueblo puedes encontrar muñecas hechas a mano con diferentes trajes típicos, distintos instrumentos prehispánicos, antigüedades y piezas artísticas.

Se recomienda beber colonche (bebida alcohólica que se hace partir de la fermentación de la pulpa de la tuna), probar escamoles (larvas de hormiga) y gusanos de maguey.

 Referencia: Líder Empresarial
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