Guajolota

Lo que no sabías de las Guajolotas

Podrás conocerlas como guajolotas, tortas de tamal o como el desayuno perfecto, digas como les digas, aquí te tenemos un poco de historia de este alimento con mucha vitamína T2 (tamales )y T3 (tortas).

En la ciudad de México los chilangos han gozado de  tamales recién salidos de sus ollas calientitas y vaporosas, toman el tamalito y lo colocan entre dos pedazos de bolillo para hacerlo torta, agregan un poco de salsa y lo acompañan de un buen atolito (pa que amarre) y pa’dentro.

Sí, hablamos de las guajolotas, las tortas de tamal, ese emblemático antojito callejero que todos conocen pero que pocos saben su origen.

Existen muchas versiones sobre el origen de esta delicia “super light”.

Primera versión

Cuenta la historia que unos ingenieros que visitaban Tulancingo, en Hidalgo en diciembre, se acercaron hambrientos a un puesto donde la dueña ya casi no tenía comida, así que les ofreció algo diferente con lo poco que tenía: tortas rellenas de enchiladas.

A manera de broma, los ingenieros dijeron que eso era “su pavo o su guajolote”. Años después, una joven que trabajaba en el puesto puso el primer expendio en Tulancingo de estas tortas llamándolas guajolotes.

Guajolota

Segunda versión

José  N. Iturriaga, historiador y escritor de libros entre los que destacan La cultura del antojito. De tacos, tamales y tortas Confieso que he comido: de fondas, zaguanes, mercados y banquetas, nos cuenta un poco de la historia de esta torta.

Comenta que guajolota nació en Puebla y no es precisamente aquel tamal entre un bolillo.

¡La guajolota es un pambazo con una enchilada dentro!

¡Ahora lo sabes!

Generalmente es una enchilada de chiles colorados secos, rellena de carne de cerdo deshebrada”, cuenta José. “Si en realidad quieres que una guajolota sea buena, el tamal tiene que ser de puerco, ahora que está de moda lo orgánico, lo ‘verde’ y lo saludable, han proliferado los tamales de pollo y han escaseado los buenos tamales, esos que se hacen con manteca de cerdo”.

Guajolota

En la ciudad de Puebla, la guajolota es vespertina precisamente porque ya es un alimento muy pesado; en la Ciudad de México es mañanera, sobre todo para los trabajadores que salen casi en la madrugada de sus casas.

Es complicado encontrar el porqué llamaron por primera vez “guajolota” a la torta de tamal, ya que estamos hablando de un antojito de más o menos 200 años y su su significado pudo perderse con el tiempo y las costumbres.

Lo importante es que ya sabemos el cómo nacieron y de donde son en realidad.

¡Ahora qué estas esperando y lánzate por una guajolota!

 

 

Fuente: Animal Gourmet

 

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